¿Cómo te aplicas el maquillaje? ¿Con los dedos, una esponja o un pincel? Los dedos dificultan el reparto uniforme del maquillaje por la piel y la esponja absorbe mucho maquillaje. Toma nota de este truco de belleza perfecto para no malgastar el maquillaje fluido

Una vez aplicamos la prebase y el corrector, llega el momento de la base de maquillaje. Si sueles aplicarla con los dedos, debes saber que se pierde mucho producto, ya que se queda en la piel. Además, el acabado el acabado es muy poco uniforme. Si por el contrario, lo aplicas con una esponja, debes saber que la esponja absorbe gran parte de maquillaje, lo que hace que tengamos que usar más maquillaje del necesario.

La solución para conseguir un maquillaje perfecto es el pincel. Este tipo de brocha no absorbe el maquillaje y además lo reparte de manera uniforme por toda la piel. La clave de su buen uso es colocar un poco de maquillaje en la mano (a modo de paleta de pintura) e ir cogiendo poco a poco maquillaje según vayamos necesitando. 

El maquillaje con pincel debe aplicarse con ligeros golpecitos para evitar arrastrar el corrector que hemos puesto previamente. Otro truco para aplicar el maquillaje con esta brocha es hacerlo primero en una parte del rostro y después en la otra mitad. Así no olvidaremos maquillar ninguna zona.



La esponja de maquillaje se puede usar una vez teminas de aplicar la base de maquillaje con el pincel. Con pequeños golpecitos retiraremos el posible exceso de maquillaje en algunas zonas, consiguiendo así un efecto piel de porcelana.

¿Estás preparada?