4 FORMAS DE ILUMINAR TU ROSTRO

El iluminador es una tendencia que surgió hace años y que perdura en el tiempo. Se ha convertido en el acabado perfecto que aporta ese “toque” para un look resplandeciente. Además, para aquellas pieles secas y sin brillo, el iluminador es la herramienta perfecta para resaltar los puntos de luz.

El highliter viene en muchos formatos; líquido, en barra, en polvo… Para esta ocasión vamos a centrarnos en el clásico iluminador en polvo para presentaros 4 formas de utilizarlo, según el resultado que busques. Este formato es el que más pigmenta y el que más fácil de aplicar y moldear, resulta.

Para aplicarlo podemos usar o bien una brocha, o la yema del dedo. Esta última nos servirá en aquellas ocasiones en las que, como veréis a continuación, queremos aplicar el producto en lugares muy concretos.

  1. Empecemos por el lugar más clásico y evidente: El alto del pómulo.

Para realzar los pómulos, aplicaremos un par de pasadas de este iluminador, todo depende de la cantidad de brillo que queramos obtener.

Si quieres comprobar si has aplicado la cantidad adecuada, te recomendamos que te mires en un espejo donde haya buena luz y muevas la cara de lado a lado. Así puedes comprobar la cantidad que te estás aplicando. Recuerda que más vale poner poco y así poder ir aplicando más, que empezar de primeras pasándonos con el producto.

  1. Puntos clave.

Este punto no está reñido con el anterior. De hecho, puede combinar cualquiera de las 4 formas de iluminador que te recomendamos. Como siempre, dependerá del resultado que desees obtener.

Cuando hablamos de puntos clave nos referimos a: Debajo de las cejas (justo en la curvatura y hacia el final de la ceja), el lagrimal y el arco de cupido. Con esta técnica conseguimos iluminar partes concretas del rostro que a modo general, le dan un aspecto glow al rostro completo.

Además, aplicándonos el highliter en la comisura del labio, en el arco de cupido, exaltaremos los labios y conseguiremos que parezcan sutilmente más voluminosos.

  1. Highliter a modo contouring.

Este paso sería para aquellas que incluyáis el contouring en vuestra rutina de make up. Consiste en aplicar, en aquellas partes en las que hemos hecho contouring, una pasada de iluminador. Es decir, en lineas generales: en los pómulos, el tabique de la nariz y la barbilla.

Dado que esta técnica conlleva aplicar producto en varias zonas grandes del rostro, conviene no abusar del producto. Con pasarse una o dos veces la brocha, será suficiente.

  1. ¡Sombra aquí, sombra allá!

No podemos evitarlo, nos encantan los looks de noche con sombras cargadas de brilli brilli. Por eso te sugerimos esta idea: Aplícate iluminador a lo largo de todo el párpado. Trátalo como si fuese una sombra de ojos. Puedes incluso combinarlo con otra sombra de un color que te favorezca.

Para finalizar este look, puedes aplicarte un poco de highliter en el lagrimal. Esto le dará una luz increíble a tu mirada.

Si hay algún tema concreto sobre el que te gustaría saber más, dínoslo y lo apuntaremos para la próxima.

Espero que te haya servido de ayuda y ya sabes, ¡queremos ver tus looks! Si pones en práctica estos #EtniaTips, súbelo y etiquétanos en redes sociales.